¡Basta de Abusos!

Por Equipo Mediapinta.

Los 3 clubes grandes del fútbol local anuncian la creación de una Copa paralela a la Libertadores y Sudamericana, compuesta exclusivamente por equipos de Bolivia, Perú, Venezuela y Chile.

 

De acuerdo a una investigación realizada de forma exclusiva por Periodismo Ziperz, nuestro medio asociado, los clubes más importantes del fútbol criollo estarían trabajando en la idea de elaborar un campeonato internacional paralelo a las copas Libertadores y Sudamericana, compuesto únicamente de equipos chilenos, peruanos, bolivianos y venezolanos. El principal argumento que sostiene esta propuesta, de por sí original, dice que no existen las condiciones –­ni futbolísticas, ni físicas, ni psico-emocionales–, como para competir con cuadros de los restantes países del continente, hablando en términos generales.

Desde Blanco sin Negros, concesionaria que asegura administrar los destinos de Colo- Colo, el club más popular y exitoso de Chile, hablan de la necesidad de implementar esta nueva liga continental como “un acto de justicia”. Sostiene una fuente ligada a la dirigencia recién asumida: “Año a año vemos cómo nuestros equipos hacen el loco frente a las potencias continentales, por lo cual hemos decidido decir ¡basta! Nosotros planificamos los partidos en extenuantes jornadas de entrenamiento, siguiendo los parámetros de la alta competencia establecidos en 1983, con hasta dos horas diarias jugando tenis-fútbol y trabajo recuperativo. ¿Y todo ese esfuerzo, para qué? ¿Para después ir a jugar a Brasil, o Argentina, o incluso a Paraguay o Ecuador, contra equipos que nos ganan al trote? ¿Para que nos hagan goles predecibles en los córners, o para que nos den vuelta los partidos en tres minutos con un par de piques? ¡No, señor! Queremos reivindicar nuestra forma de jugar, de sentir y de vivir el fútbol». Asegura el alto personero de Macul.

Por su parte, representantes de Cruzados SADP, la empresa que se hace cargo del destino financiero del actual tricampeón del fútbol chileno, si bien sin asumir los costos deportivos de los fracasos que, año tras año, el equipo protagoniza en el plano internacional, hacen énfasis en que: «No es viable seguir participando en competiciones en donde haya que correr más de 20 minutos en los partidos».  Y agregan, avalados por la experiencia del reciente debut ante Atlético Nacional en tierras colombianas: «Esto es un acto de igualdad y de hermandad latinoamericana. Queremos convocar a equipos como el nuestro, que defienden una idea más sosegada del fútbol, a rebelarse contra la idea de correr y entrenar sin parar hasta ser los mejores. Ese exceso de intensidad no le hace bien al deporte, ni a los valores asociados a la actividad». Consultados respecto a los objetivos que persigue la propuesta, se explayan: «Queremos que la familia vuelva al estadio y que nuestros hinchas puedan bajar al sector de venta de comida, hacer la fila, pagar y regresar a su asiento sin que haya pasado nada medianamente relevante en la cancha. Ese es nuestro objetivo a mediano plazo, no estar obligados a ganar de visita y competir en una contienda que resulta estresante para nuestros jugadores».

Desde la dirigencia de Azul y Azul, en tanto, fuentes ligadas a los altos mandos de Universidad de Chile hablan de «dar forma a una competencia más democrática que la que se ve actualmente en el terreno internacional, donde el poderío económico de las grandes potencias continentales se combina con un ritmo de juego excesivo y avasallador, generando condiciones que avalan un status quo abusivo, que en la práctica es como un espejo de la desigualdad de nuestras sociedades latinoamericanas». Los dirigentes del club errante ya tendrían un slogan pensado para la iniciativa: «Redignificar el correr con los brazos abajo». Y argumentan: «No creemos en los valores que impone la dictadura de la alta competencia. De hecho, podríamos debatir a un nivel más amplio la noción de «competencia», si bien reconocemos la necesidad de lograr un lugar honroso, digamos, en el décimo puesto de la tabla anual, para gozar del derecho de acceder a este nuevo certamen, más fraterno y solidario que el que prima actualmente en el fútbol sudamericano».

 

Propuesta Controversial.

Esta iniciativa, no obstante, no está exenta de ciertas aristas polémicas. En especial en el plano económico. Las gerencias deportivas de los clubes han asegurado que están en la búsqueda de dineros frescos para financiar el torneo, recurriendo a fondos de inversión en Albania, Kosovo y Kirgistán, cuestión que ha despertado algunas suspicacias. “Son del todo injustificadas», señalan los defensores del proyecto, agregando: «Dan garantías de capitales legales y en regla. Es cierto que miembros del grupo inversor nos contactaron por mensaje de texto, cosa que nos llamó la atención, y que nos dieron un celular no registrado al que, según entendimos, podemos llamar a partir de las 4 AM. Pero son informalidades asociadas a su cultura. Podemos afirmar que sus manejos nos dejan tranquilos”, concluyen.

 

Otro punto que ha dividido aguas tiene relación con el número de clubes con derecho a participar de esta Liga. Una de las propuestas ha sido la de incluir a todos los equipos que alguna vez fueron campeones en sus respectivos países (y que se mantienen vigentes en el profesionalismo). Sin embargo, dirigentes de los clubes más importantes de Chile se muestran reacios a esta opción. «Habría que incluir a demasiado equipo chico y rasca, con el riesgo evidente de desvirtuar el nivel de la contienda». Señalan desde Blanco y Negro. «No nos parece lo más adecuado», agregan desde Azul Azul. «Está bien establecer principios de competencia democráticos, pero no hay que exagerar. Todos los extremos son malos». Por su parte, un encumbrado miembro del directorio de Cruzados SADP grafica lo siguiente: «Imagínese que tuviéramos que incluir en el torneo a equipos como Palestino, Cobresal, o Unión San Felipe, y que estuviéramos obligados a repartirnos las platas con ellos. No sería serio».

A título tentativo, un par de nombres ya han surgido para bautizar esta nueva competición, siendo “Medialiga” y «Copa Corona», los que corren con ventaja hasta el momento. «Queremos un certamen que resulte atractivo en partes iguales para los inversores y simpatizantes de la actividad», explican desde la organización.

Ante las amenazas de la Conmebol y la FIFA, respecto a que los jugadores que participen de esta nueva liga internacional no podrían disputar competiciones oficiales como el Mundial de Fútbol, o la Copa América, los gestores de esta original propuesta son enfáticos y firmes en su postura: “No nos preocupa. Hemos demostrado que estamos en otro nivel”.